Nota publicada: 2026-08-04
Madrid. Ante la crisis migratoria en Ceuta, los ministros del Interior de los países de la Unión Europea (UE) acordaron enviar ayuda a España para fortalecer el control de la frontera con Marruecos. El titular del ramo español, Fernando Grande-Marlaska, informó tras el encuentro virtual que en realidad fueron 70 mil, y no 50 mil como habían sostenido desde el jueves, el número de personas que entraron al unísono en territorio español —casi la población total de la ciudad autónoma, que tiene 83 mil habitantes—. Además, sostuvo que el balance provisional de fallecidos es de 75, si bien las autoridades locales hablan de 88, más los 11 restos mortales que aparecieron en las aguas territoriales marroquíes.
Cinco días después de la entrada masiva de migrantes en Ceuta, el ministro del Interior español confirmó las cifras del acontecimiento, al elevar a 72 mil las personas que entraron por vía marítima y terrestre a la ciudad, de las cuales 70 mil ya habrían regresado de forma voluntaria a Marruecos.
Sin embargo, las autoridades locales de Ceuta, presididas por el conservador Juan Jesús Vivas, sostienen que en sus calles hay entre tres mil y cinco mil personas sobreviviendo en la clandestinidad, hambrientas y sedientas, de las cuales se calcula que hay más de 500 menores de edad. Además, la cifra provisional de muertos es de 72, la mayoría de ellos todavía sin identificar y de los cuales dos son mujeres y entre 13 y 16 son menores de edad.
La reunión de los ministros del Interior también sirvió para que el gobierno español, presidido por el socialista Pedro Sánchez, recibiera el apoyo de la mayoría de los países miembros por su actuación y por la colaboración con Marruecos para atender la crisis, incluso de algunos que en un principio se habían mostrado críticos con la gestión, como los gobiernos de Dinamarca y Alemania.
El comisario europeo de Migración, Magnus Brunner, atribuyó el movimiento masivo a redes dedicadas al tráfico de personas y a información engañosa difundida en redes sociales. También aclaró que la UE no encontró una relación directa entre los sucesos de Ceuta y la regularización de migrantes indocumentados aprobada por España, aunque consideró que esta última medida no envía una señal favorable al resto del bloque.
Además, Brunner informó que la UE está preparada para proporcionar a España asistencia financiera de emergencia y otros mecanismos europeos destinados a reforzar la protección de la frontera de Ceuta. Por ahora, se trata de un ofrecimiento de apoyo y no de una partida económica ya asignada o entregada.
Entre tanto, se calcula que tres mil militares y agentes de la Guardia Civil custodian la ciudad de Ceuta, sobre todo con el objetivo de localizar, identificar y repatriar a los miles de migrantes africanos que deambulan por sus calles.