Nota publicada: 2026-03-18
Los frutos secos como nueces, almendras, pistaches y avellanas se han convertido en un importante aliado para la salud, especialmente en la prevención y control del síndrome metabólico, un conjunto de factores de riesgo que aumentan la probabilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares y diabetes.
Especialistas en nutrición destacan que estos alimentos contienen grasas saludables, fibra, proteínas, antioxidantes y minerales, que ayudan a mejorar los niveles de colesterol, reducir la inflamación y favorecer el control del azúcar en la sangre.
El consumo moderado de frutos secos también contribuye a regular la presión arterial y mejorar la sensibilidad a la insulina, dos aspectos clave para combatir el síndrome metabólico.
Además, su capacidad para generar sensación de saciedad puede ayudar a controlar el peso corporal, otro factor determinante en esta condición.
Los expertos recomiendan incluir pequeñas porciones diarias, preferentemente naturales y sin sal añadida, como parte de una dieta equilibrada acompañada de actividad física y hábitos saludables.