Nota publicada: 2026-11-03
El peso de la transición demográfica en México se ha instalado en las finanzas públicas. A septiembre, prácticamente uno de cada cuatro pesos del gasto, 24 por ciento, fue destinado al pago de pensiones contributivas y de los programas universales para adultos mayores de 65 años y mujeres mayores de 60 años, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
Según los informes de la dependencia, las pensiones contributivas, que comprenden las pagadas por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Petróleos Mexicanos (Pemex), la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste), sumaron un billón 261 mil 276.9 millones de pesos a septiembre, un incremento real anual de 5 por ciento.
Adicionalmente, la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores sumó 438 mil 829.7 millones de pesos, un crecimiento de 6.6 por ciento anual respecto al mismo periodo del año pasado. Por su parte, Mujeres Bienestar, que beneficia a la población femenina de entre 60 y 64 años, ejerció 42 mil 278.1 millones de pesos, un aumento real de 204.1 por ciento frente a los primeros nueve meses de 2025.
El envejecimiento de la población mexicana y el impacto que tendrá en las finanzas públicas han sido advertidos por organismos internacionales y especialistas desde hace años. Sin embargo, la preocupación aumentó después de que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía publicó la Encuesta Intercensal 2025, cuyos resultados evidenciaron que la transición demográfica avanza más rápido de lo previsto.
Durante 2026, los pagos de pensiones asociados al envejecimiento de la población, sin incluir los destinados a personas con discapacidad permanente, sumaron un billón 742 mil 384.7 millones de pesos hasta septiembre, equivalentes a 24 por ciento del gasto público ejercido por la administración pública federal.
Para el cierre de 2026, las pensiones contributivas alcanzarán un gasto de un billón 720 mil 864.2 millones de pesos; la pensión para adultos mayores implicará otros 526 mil 508 millones, mientras que Mujeres Bienestar representará 56 mil 969 millones adicionales.
En conjunto, estos conceptos alcanzarán 2 billones 304 mil 341.2 millones de pesos durante este año. Para 2027, la cifra aumentará a 2 billones 443 mil 601 millones y llegará a 2 billones 481 mil 37 millones si se incluyen las pensiones para personas con discapacidad permanente, independientemente de su edad.
Más allá de su impacto en las finanzas públicas, las pensiones también reflejan una marcada brecha de desigualdad entre los diferentes subsistemas, de acuerdo con un análisis del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) sobre el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2027.
En promedio, cada pensionado de la CFE recibirá un millón 175 mil 344 pesos del presupuesto del próximo año, siete veces más de lo previsto para una persona retirada que cotizó al IMSS y 31 veces más que el monto destinado a los adultos mayores mediante el ingreso universal.
De acuerdo con el análisis del CIEP, un pensionado de Pemex recibirá en promedio 616 mil 225 pesos; uno del Issste, 276 mil 880 pesos, y uno del IMSS, 169 mil 725 pesos.
En este último esquema, el gobierno federal mantiene investigaciones por un presunto fraude relacionado con la modalidad 40. Sobre los otros subsistemas no se ha anunciado una revisión similar.
Para 2027, cada adulto mayor inscrito en la pensión universal recibirá 37 mil 560 pesos anuales; las beneficiarias de Mujeres Bienestar, 19 mil 268 pesos, y las personas con discapacidad permanente, 15 mil 971 pesos, según las estimaciones del CIEP.