Nota publicada: 2026-11-02
A más de un mes del inicio de las movilizaciones y protestas, y tras haber logrado sentar nuevamente a las dirigencias del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) para renegociar un mejor incremento salarial, los trabajadores inconformes ven con gran preocupación el surgimiento de divisiones en el gremio.
El viernes pasado, las diferencias entre grupos de trabajadores se hicieron patentes con la realización de dos marchas, en lugar de una movilización unitaria, y por el hecho de que no hubo acuerdo para designar a la comisión conformada por integrantes de los dos bandos que participaría en el diálogo en la Secretaría de Gobernación.
En redes sociales, integrantes de la base trabajadora expresan su inquietud y llaman a la “unidad”, porque “la causa es más grande que los protagonismos”. Asimismo, instan a entender que, al ir todos juntos, existen más posibilidades de lograr los objetivos.
Consideran que esta situación puede malograr el movimiento y favorecer a la dirigencia del SNTSS, encabezada por el doctor Rafael Olivos, a quien ambas facciones buscan destituir y exigir que se convoque a un congreso nacional extraordinario.
Mientras un grupo se organiza, asegura, de manera “horizontal” y realizó el fin de semana una asamblea constitutiva para “fortalecer la organización nacional desde las bases”, el otro grupo critica la generación de “estructuras” que, dicen, parecieran ir en dirección a formar un nuevo gremio.
También existe discrepancia sobre el uso que se pueda dar a las firmas que han recolectado entre los afiliados para destituir a la dirigencia, con la previsión de reunir 316 mil. El grupo en el que los liderazgos visibles son el enfermero Rafael Soto y el anestesiólogo Octavio Fernández, ambos del Centro Médico Nacional Siglo XXI, acordó “vigilar el destino y resguardo de las miles de firmas”.
Asimismo, demandan que cualquier entrega de estas se realice con la presencia de un notario público, constancia documental y videograbación, garantizando la protección de los datos personales y la transparencia ante las bases.
La otra facción, en la que los líderes son el jubilado Eduardo Vinicio Martínez y la enfermera América Barragán, de Jalisco, no coincide con “andar formando asambleas o grupitos”.
En redes sociales, Barragán sostuvo que las asambleas “confunden” y hacen pensar que se busca “hacer un sindicato”, mientras Martínez llamó a los trabajadores activos a que “tengan cuidado. Si has entregado firmas a alguien extraño al movimiento, te pueden perjudicar”.
Ambos bandos coinciden en lo central del pliego petitorio y en que los dos plantones que mantienen desde el pasado 8 de octubre, uno a las afueras de las oficinas centrales del IMSS y otro en la sede nacional del SNTSS, deben mantenerse y reforzarse. También repudian la “represión sindical” de la cúpula, que ha llevado a algunos trabajadores activos en las protestas ante comisiones de honor y justicia del gremio.