Nota publicada: 2026-10-27
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó del hallazgo de al menos 50 huellas fosilizadas de dinosaurios de diversas especies que habitaron hace 65 millones de años una parte del actual territorio de Apatzingán, Michoacán.
Por su morfología (tamaño, forma, número de dedos y profundidad), se atribuyen a tres familias de dinosaurios: una carnívora de terópodos, de gran tamaño, de hasta 4 metros de altura, posiblemente la de los tiranosáuridos, caracterizada por su huella de tres dedos. Otra corresponde a dinosaurios más pequeños, de hasta 2 metros de altura, similares a los raptores (Dromaeosauridae), de tres dedos; y a una herbívora, del tipo pico de pato (Hadrosauridae), que pudieron llegar a medir 4 metros de altura, cuya huella deja ver tres dedos y extremos redondeados.
Las huellas de los dinosaurios se encontraron en el cauce de un arroyo, en la comunidad de San Juan de los Plátanos, municipio de Apatzingán. El descubrimiento comenzó con el aviso de los habitantes del lugar, quienes dieron aviso al instituto de la presencia de huellas de “animales gigantes”.
El investigador del Centro INAH Michoacán, Raymundo Cervantes Barriga, acudió al sitio a hacer el dictamen y confirmó que se trata de pisadas de dinosaurios herbívoros y carnívoros en un rango de 40 metros cuadrados de extensión, sobre una plataforma de roca sedimentaria, en el borde del río. Las dimensiones de las icnitas varían entre los 12 y los 48 centímetros de longitud, y alcanzan una anchura de hasta 30 centímetros.
Cervantes Barriga explica que estas especies vivieron hace 65 millones de años, durante el Cretácico tardío, cuando dicha región debió tener cuerpos de agua donde los animales se acercaban a alimentarse.
“Un hallazgo de este tipo abre una ventana a un periodo que todos tenemos en el imaginario, pero que pocas veces se da la oportunidad de estudiarlo. Todavía no se determina cuántas especies se vayan a identificar con los protocolos de estudio paleontológico, pero, en las primeras observaciones, esta variedad de huellas puede ampliarnos el conocimiento sobre muchos aspectos de los dinosaurios en México, como la locomoción, la dirección de su marcha y, con ello, la convivencia entre especies, el comportamiento y la morfología”, destaca el arqueólogo Punzo Díaz.
El paleontólogo Cervantes Barriga comenta que en Michoacán se tienen antecedentes de este tipo de huellas en tres sitios: Playa Azul, en Lázaro Cárdenas; El Aguaje, en Aguililla, y los límites de Tiquicheo y Tuzantla. Ahora, este punto en Apatzingán representaría el cuarto. En México hay poco más de 30 sitios con icnitas de dinosaurio registrados ante el INAH, ubicados en los estados de Puebla, Coahuila, Oaxaca, Chihuahua, Sonora, Durango y Michoacán.