Nota publicada: 2026-09-25
Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su par chino, Xi Jinping, tomaron té en la Casa Blanca este viernes y visitaron los Archivos Nacionales, culminando una cumbre de tres días en la que se destacó más la diplomacia personal que los grandes avances en las relaciones económicas.
Ambos líderes se elogiaron mutuamente mientras tomaban té en el Salón Rojo de la Casa Blanca. Trump afirmó que la cumbre entre las dos mayores economías del mundo dio grandes pasos y que "creo que nuestros agricultores van a estar contentos", aunque no dio más detalles.
"Estados Unidos está muy satisfecho con esta visita, y estoy seguro de que China también", afirmó.
Xi dijo que los lazos entre ambos países se habían convertido en una relación constructiva de "estabilidad estratégica basada en el respeto, la equidad y la reciprocidad".
Asimismo, indicó que tendría dos oportunidades más de reunirse este año con Trump: la cumbre de la APEC en China y la del G20 en Miami.
"Les doy la bienvenida, señor presidente y primera dama, a su visita a China", comentó.
La fastuosa cumbre de Estado, con desfiles aéreos, visitas guiadas y una deslumbrante cena de Estado, estuvo cargada de simbolismo, pero escasa de contenido sustancial.
No obstante, Trump destacó los avances en el marco de un mecanismo comercial bilateral, citando lo que describió como un mayor acceso al mercado para sus agricultores y ganaderos, mientras que ambos líderes identificaron la inteligencia artificial como un ámbito de cooperación.
Los detalles de los acuerdos limitados a los que llegaron ambas partes en relación con su tensa relación comercial se darán a conocer el lunes, según dijo el representante comercial estadunidense, Jamieson Greer, a la CNBC.
"Nos encontramos en una situación de comercio controlado (…) hemos logrado avances y, creo, el lunes daremos a conocer muchos más detalles sobre lo que hemos conseguido en las últimas semanas en las negociaciones con los chinos", afirmó.
Estados Unidos acordó con China eximir a algunos productos clave de las disputas comerciales, señaló Greer, entre ellos las exportaciones a China de productos agrícolas y dispositivos médicos, así como las importaciones de bienes de consumo y productos no sensibles.
Visita a los archivos nacionales
La cumbre concluyó en los Archivos Nacionales, donde Trump y Xi examinaron la Declaración de Independencia de Estados Unidos, la Constitución y la Carta de Derechos.
También verían "objetos que dan testimonio de la larga y apreciada relación" entre China y Estados Unidos y de sus "intercambios culturales", afirmó Trump en unas declaraciones de bienvenida a Xi el jueves.
"Al igual que nuestros antepasados cruzaron el océano hace siglos para comerciar, aprender y construir un mundo mejor, nuestros dos países hacen lo mismo, y estamos muy orgullosos de ello y de esta relación", afirmó Trump.
China no se ha pronunciado sobre la visita a los archivos, pero los analistas señalan que Xi podría estar interesado en ver los documentos relacionados con el cambio de reconocimiento de Estados Unidos a la China comunista en lugar de a Taiwán en 1979.
En respuesta a una pregunta, Trump afirmó que hablaron sobre Irán, añadiendo que "creo que nos va a ir muy bien", sin dar más detalles. Pekín ha negado las acusaciones estadunidenses de que esté ayudando a los líderes iraníes en el conflicto iniciado por Trump en febrero.
China insiste sobre Taiwán
China reclama como territorio propio a Taiwán, de gobierno democrático, y Xi lleva mucho tiempo intentando persuadir a Trump para que declare en público su oposición a su independencia, en lugar de limitarse a decir que no la apoya, que ha sido la postura de Washington durante décadas.
También está muy interesado en que Estados Unidos detenga la venta de armas a la isla.
Xi presionó a Trump sobre Taiwán el jueves, afirmando que espera que "aborde la cuestión de Taiwán con prudencia". La agencia estatal de noticias china informó de que Xi "espera que la parte estadunidense se adhiera a la postura correcta de oponerse a la independencia de Taiwán".
Aunque Estados Unidos, al igual que la mayoría de los países, no mantiene relaciones diplomáticas formales con Taipéi, es su principal valedor internacional y está obligado por su legislación a proporcionarle los medios para defenderse.
Los aliados asiáticos de Washington seguirán de cerca cómo se pronuncia Trump sobre Taiwán tras la visita de Xi.
Tras su cumbre de mayo con Xi, Trump, cuyo gobierno aprobó en diciembre un paquete de armas a Taiwán por valor de 11 mil millones de dólares, dijo que tenía en suspenso un segundo paquete, por unos 14 mil millones de dólares, y lo describió como una "muy buena baza negociadora".