Nota publicada: 2026-08-10
Ciudad de México. Luego de que el domingo propuso cambiar el nombre del Paso de Cortés y llamarlo ahora Paso de los Pueblos Indígenas, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo que algunos se molestaron, pero subrayó que el nombre de las calles, los monumentos y las referencias que tenemos hablan de la sociedad, ya que refleja a quién veneramos y a quién no.
Además, tiene que ver con una visión. Y quién se molesta con la propuesta se debe a que venera a Cortés, esa es su referencia, e insistió que nosotros estamos en un momento distinto de la historia de México de reconocer a los pueblos indígenas.
Dicha propuesta fue hecha en el marco de la Jornada Nacional de Reforestación, que coincidió con el Día Internacional de los Pueblos Indígenas.
Consultada en su conferencia de prensa matutina de este lunes sobre esta propuesta del cambio de nombre, la mandataria citó la conocida como Real Provisión de 1548, expedida por Carlos I de España, en la que se informa que Cortés ordenó en Cholula el asesinato de 400 hombres, y a 3 mil mujeres y niños mandó marcarlos con hierro. La pregunta es si, ¿eso es lo que vamos a seguir reconociendo?, agregó.
A la vez, agradeció a todas las gobernadoras y gobernadores del país, así como a todos los que participaron en la jornada nacional de reforestación que se realizó este domingo.
Entre los temas sobre los que fue consultada, Sheinbaum Pardo se refirió a las críticas que ha hecho en distintas ocasiones el ex presidente Vicente Fox, quien hace un par de meses cuestionó la universalidad de algunos programas sociales y los recursos destinados para ello.
La jefa del Ejecutivo federal dijo que el ex presidente tiene libertad de escribir en las redes lo que él quiera y que sea la población la que valore sus dichos, pero apuntó que las declaraciones de Fox representan esta idea de la derecha, de los conservadores, de que los programas del Bienestar no deberían existir. Y esta idea muy absurda de que el pobre es pobre porque no trabaja, cuando si alguien trabaja es justamente el que vive en la pobreza.
Representa, además, los dos proyectos de nación, de país y de humanidad. Ante un proyecto humanista que le da la mano al que se quedó atrás, hay otro que solo piensa en la competencia, en la avaricia en realidad, como la forma de desarrollo de un país.