Nota publicada: 2026-07-27
Varios incendios han sido declarados en el norte y el centro de Portugal, que movilizan este lunes por la tarde a más de mil bomberos, respaldados por una veintena de aviones y helicópteros, según los servicios de protección civil.
Los focos de incendio más activos se registran en las regiones de Santarém (centro), Guarda, Braga y Bragança (norte), y afectan principalmente a zonas de matorrales, según los equipos de rescate.
Estos incendios se producen en un momento en que los termómetros vuelven a subir. Las temperaturas podrían alcanzar los 40 °C en varias regiones del centro y del sur del territorio portugués.
En este contexto, el riesgo de incendio se considera "máximo o muy elevado" en casi todo el país, a excepción de algunas zonas del litoral, donde sigue siendo "elevado o moderado", según el Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera (IPMA).
Relativamente poco afectado en las últimas semanas, Portugal había registrado hace aproximadamente un mes sus primeros incendios importantes del verano, un período marcado por una fuerte ola de calor.
El más grave de ellos, en el distrito de Viseu (centro), arrasó alrededor de 13 mil hectáreas de vegetación, lo que llevó a Lisboa a solicitar la ayuda del Mecanismo Europeo de Protección Civil.
En días recientes, Portugal ha participado en los esfuerzos europeos contra los incendios enviando refuerzos, especialmente a Francia y España.
Devastado cada verano por los incendios forestales, Portugal sigue marcado por el recuerdo de los incendios de 2017, que causaron más de un centenar de muertos.
La península ibérica está particularmente expuesta a los efectos del cambio climático, responsable de olas de calor más frecuentes y de sequías prolongadas.
Portugal vivió el año pasado su verano más caluroso desde 1931.
Bomberos luchan para evitar que los incendios alcancen Burdeos
Los bomberos lucharon durante toda la noche y hasta la mañana del lunes para sofocar los enormes incendios que amenazaban la ciudad francesa de Burdeos.
Unas 220 mil personas han sido evacuadas en Francia, mientras que en la vecina España se ha evacuado a más de 75 mil personas y se ha ordenado a otras 30 mil que permanezcan en sus hogares, según informaron las autoridades durante el fin de semana, en un momento en que Europa se enfrenta a una intensa ola de calor estival.
"Se trata de un incendio de una magnitud nunca vista", dijo este lunes Jérôme Steffe, alcalde de Cestas. Cestas es uno de los municipios situados en las afueras de la zona urbana principal de Burdeos, desde donde miles de personas han tenido que ser evacuadas de sus hogares y residencias de vacaciones.
Los incendios, que se declararon la semana pasada cerca de la costa atlántica, se encuentran ahora a 15 kilómetros de los puntos de acceso a la zona metropolitana de Burdeos.
Un riesgo importante es que las temperaturas en Burdeos alcancen los 37 grados Celsius a finales de esta semana, según las previsiones de la oficina meteorológica francesa.
"Es una carrera contra el reloj antes de que vuelva la ola de calor", añadió Steffe.
El Gobierno del presidente francés Emmanuel Macron abordará la situación de los incendios en una reunión del Consejo de Ministros el lunes.
En lo que va de julio, las temperaturas máximas han alcanzado una media de 32,2 grados centígrados en la región de Aquitania, lo que supone 7.3 °C por encima de la media mensual registrada entre 1961 y 1990, según el Reuters Climate Monitor.
Incendios forestales ponen a prueba capacidad de aviones cisterna
Avincis, la mayor empresa europea de servicios aéreos de emergencia, advierte que Europa no está preparada para temporadas de incendios forestales más largas y extremas y el jefe de la empresa declaró a Reuters que sus aviones de extinción de incendios son ahora necesarios casi todo el año.
El director ejecutivo, John Boag, señaló que el alargamiento de las temporadas de incendios forestales en Europa y los obstáculos burocráticos han agravado la escasez regional tanto de aviones como de pilotos experimentados necesarios para pilotarlos.
"A nivel mundial, las temporadas de incendios se están alargando, los aviones no se desplazan entre zonas y cada vez es más difícil conseguir pilotos", afirmó Boag en una entrevista.
Las declaraciones de Boag, un piloto de helicóptero que comenzó su carrera en 1985 pastoreando ganado en el interior de Australia a bordo de un Bell 47, se producen mientras Francia y España luchan contra incendios forestales históricos después de que semanas de sequía convirtieran los bosques en zonas de alto riesgo de incendio.
Avincis, con sede en Lisboa, dice que Europa se encuentra bajo presión, en parte porque los meses adicionales dedicados a la lucha contra los incendios reducen el margen para trasladar la capacidad entre hemisferios, lo que deja lagunas en la capacidad.