Nota publicada: 2026-06-16
Palu. Un terremoto de magnitud 6.7 sacudió este martes la isla de Célebes, en Indonesia, dejando al menos ocho personas heridas, daños materiales en distintas comunidades y momentos de pánico entre la población de Palu, una ciudad marcada por el devastador sismo y tsunami ocurridos en 2018.
Las fuertes sacudidas provocaron que miles de personas salieran de sus viviendas y buscaran refugio en espacios abiertos. En varios hospitales se evacuó a pacientes hacia áreas exteriores como medida preventiva ante posibles réplicas.
La Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate informó que ocho personas resultaron lesionadas en la región de Sigi y fueron trasladadas a centros médicos, dos de ellas con heridas de gravedad. Las autoridades continúan evaluando los daños en tres regiones cercanas al epicentro, donde habitan alrededor de 1.2 millones de personas.
Imágenes difundidas desde la zona muestran viviendas y edificios con techos colapsados, paredes destruidas y escombros en calles y caminos. La Agencia Nacional de Gestión de Desastres señaló que sigue recopilando información sobre posibles víctimas adicionales y personas desplazadas.
El movimiento telúrico tuvo su epicentro a 43 kilómetros al este-sureste de Palu y se registró a una profundidad aproximada de 10 kilómetros, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos. Posteriormente se reportaron varias réplicas, incluida una de magnitud 5.2.
Ante el temor de un posible tsunami, numerosos habitantes se alejaron de las zonas costeras. Sin embargo, la Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica de Indonesia descartó riesgos de oleajes peligrosos, aunque advirtió que podrían continuar las réplicas.
“Las sacudidas fueron extremadamente fuertes. Todavía estamos traumatizados por el terremoto anterior”, declaró el residente de Palu, Muhtar Ahmad, al referirse al desastre de 2018 que dejó más de 4 mil muertos tras un sismo de magnitud 7.5, un tsunami y fenómenos de licuefacción que sepultaron barrios enteros.
Indonesia se encuentra en una de las zonas sísmicas más activas del planeta debido a su ubicación sobre el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, donde los terremotos y la actividad volcánica son frecuentes.