Nota publicada: 2026-06-14
El mercado de los medicamentos contra la obesidad está viviendo una transformación histórica. Aunque empresas como Novo Nordisk y Eli Lilly han liderado la primera etapa con inyecciones semanales, una nueva fase está emergiendo: los tratamientos en píldoras orales. Esta evolución promete un acceso masivo, mayor comodidad y una atractiva ventana de inversión en el sector farmacéutico.
Actualmente, solo una pequeña fracción de la población con obesidad utiliza estos tratamientos debido a las barreras logísticas y psicológicas de las inyecciones. Las proyecciones indican que el mercado global de estos fármacos podría multiplicarse por seis en los próximos años, pasando de unos 10 mil millones de dólares a más de 66 mil millones para 2035. Si se consolidan las opciones orales, el valor del mercado podría superar los 120 mil millones de dólares gracias a una mayor adherencia de los pacientes.
En el panorama competitivo, Eli Lilly destaca con fármacos inyectables de alta eficacia como Zepbound, expandiendo su capacidad de producción global. Por otro lado, la danesa Novo Nordisk, creadora de Ozempic y Wegovy, ha sufrido correcciones en su valor bursátil, pero se mantiene como una potencia financiera con un sólido respaldo en datos de seguridad cardiovascular. Sin embargo, la dependencia de las inyecciones abre la puerta a nuevos competidores en el desarrollo de tabletas de acción dual.
Es aquí donde empresas independientes como Viking Therapeutics cobran relevancia estratégica. Al desarrollar simultáneamente la misma molécula avanzada en versiones inyectable y oral, se posicionan como el activo más codiciado de la industria. Para los gigantes farmacéuticos que buscan entrar a esta categoría sin empezar desde cero, adquirir biotecnológicas en etapas avanzadas representa la ruta más rápida y rentable para capturar el valor de esta revolución médica.
Javier Morodo