Nota publicada: 2026-05-26
Madrid. Con gesto constreñido y en inglés, para intentar desactivar el escándalo internacional que ha provocado, el consejero de Seguridad del gobierno del País Vasco, Bingen Zupiria, del conservador y separatista Partido Nacionalista Vasco (PNV), pidió perdón por las cargas policiales y la represión del pasado sábado en el aeropuerto de Bilbao contra miembros, familiares y amigos de la Global Sumud Flotilla.
“Lamentamos mucho lo ocurrido y lo hacemos sobre todo porque nunca debería haber pasado. Y una vez más el gobierno vasco condena el genocidio que está perpetrando Israel contra el pueblo palestino”, afirmó Zupiria ante el Parlamento vasco, en lo que pretendía ser un acto de disculpas públicas en el que al mismo tiempo insistió en su versión de las supuestas “provocaciones” y señaló a la “extrema izquierda” y a dos ex miembros de la organización armada vasca ETA que formaron parte de la expedición.
El gobierno vasco, integrado por una coalición del PNV y el Partido Socialista de Euskadi (PSE), busca desactivar la crisis internacional que provocó la actuación de la policía autonómica, Ertzaintza, del pasado sábado, cuando reprimieron con violencia a los integrantes de la flotilla y detuvieron a cuatro personas, entre ellas tres voluntarios de la expedición, a los que acusaron además de los presuntos delitos de desobediencia grave, resistencia y atentado contra la autoridad.
En una comparecencia ante el Parlamento vasco, Zupiria reconoció el “impacto” del operativo a nivel internacional, si bien defendió tanto la presencia policial como el desarrollo de la misma, al insistir en que el origen de la represión fue por una supuesta “agresión” a un agente de policial, que había sido empujado por los ex miembros de ETA, José Javier Osés, que volvía del viaje frustrado por Israel, y por Itziar Moreno, que apoyaba al grupo desde tierra.
“Quiero afirmar de forma tajante que no estamos ante una cuestión de política internacional. Ni de más o menos compromiso ante la situación que se está viviendo en Palestina. Estamos ante un asunto de orden público. No está en cuestión la posición de nuestras instituciones ante el conflicto entre Israel y Palestina, ni nuestra posición ante la actuación ante la Global Sumud Flotilla, que respetamos, a la vez que denunciamos el trato al que se han visto sometidos por su iniciativa activista. La Ertzaintza no golpeó a nadie en Loiu por su ideología o su activismo. Revisaremos todo lo que haya que revisar, pero no vamos a renunciar a asegurar el orden en este país. Y cuando cometamos algún error, deberemos responder por ello”, aseguró el consejero.
Desde la oposición política, los diputados de la coalición de izquierdas y independentista EH-Bildu se exigió el “cese” de sus puestos a los responsables del operativo, porque “si no vuelve a ganar la impunidad” y denunció que en el País Vasco “hay un problema serio con el modelo policial”.
Sumar cree que la actuación de la Ertzaintza fue brutal y desproporcionada y que no tiene cabida en democracia. Mientras que los partidos en el gobierno, PNV y PSE, respaldaron sin fisuras al consejero de Seguridad y la actuación policial.