• Hermosillo, Sonora, México a     |  Año 24 No. 724    

Rafael Correa: La integración de AL es una cuestión de supervivivencia

LA JORNADA /




Nota publicada: 2019-11-06

Fue parte del “sueño integrista” latinoamericano, una de las denominaciones de lo que se ha dado en llamar la “ola progresista” que llevó al poder a fuerzas políticas ajenas a los dogmas del neoliberalismo. Hoy, Rafael Correa, ex presidente de Ecuador (2007-2017) sigue siendo una figura de la “ola” pero ya no habla del sueño: “Para nosotros”, dice, “la integración latinoamericana es una cuestión de supervivencia”.


En Ecuador lo esperan 29 demandas judiciales a las que dedica gran parte de su tiempo, sus seguidores son perseguidos y encarcelados, y el gobierno de su sucesor Lenin Moreno (a quien considera un “impostor profesional”) lo ha culpado de las protestas recientes contra las políticas de ajuste, que dejaron 11 de muertos y mil 300 heridos.


Correa tuvo un ascenso vertiginoso. En medio de una crisis política, fundó un partido (Alianza País) en abril de 2006. Para enero de 2007 ya estaba en el poder. La sacudida incluyó una nueva Constitución, cambios y obras que se realizaron bajo el paraguas de la “revolución ciudadana”.


-¿Qué es lo que está en disputa en América Latina?


-El sistema. Tenemos dos siglos con un sistema fracasado. Estados Unidos, nos guste o no, exterminando a los indígenas o con la esclavitud, pero tiene un sistema que lo llevó al desarrollo. Pese al fracaso de ese sistema, los pocos que se benefician de él, las elites latinoamericanas, nos lo quieren seguir imponiendo. Lo que hemos visto a principios de este siglo es que por fin, realmente, viene un sistema alternativo. ¿Por qué me persiguen a mí, a Lula, a Cristina, a  Evo? A mí que porque era “autoritario”. ¿Lula era autoritario? No, nos persiguen porque somos sus enemigos de clase, porque realmente, con nuestros gobiernos, perdieron el poder. Porque realmente se empezó a construir un sistema alternativo, a eso me refiero al decir América Latina en disputa, estamos todavía disputando un sistema que por fin nos saque del subdesarrollo.


-¿Cuál es el estado del “sueño integracionista” latinoamericano?


-Tal vez para nuestros libertadores fue un sueño, para nosotros es una cuestión de supervivencia. Tal vez no para la economía mexicana, pero para economías pequeñas como Ecuador, Bolivia o Colombia es cuestión de enfrentar esta globalización neoliberal que no nos quiere hacer una sociedad planetaria si no un mercado planetario, no nos quiere hacer ciudadanos del mundo sino consumidores. Para enfrentar los capitales especulativos en esa área son necesarios bloques geopolíticos, economías, zonas monetaria de mayor tamaño que resistan mejor los ataques especulativos y tengan una voz de mayor tamaño en el concierto internacional, incluso en la propia OEA. La idea de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) era precisamente hacer un bloque.


“Imagínense ir a Washington como un bloque -el mundo del futuro será un mundo de bloques- a discutir nuestros problemas con Norteamérica. El integracionismo ya no es un sueño sino un asunto de sobrevivencia.


“Claramente ha habido retrocesos porque la derecha es torpe. La integración los va a beneficiar a ellos también, pero en su miopía quieren destruir todo lo que ha propuesto la izquierda. Como fue con los gobiernos progresistas cuando Latinoamérica avanzó en la integración como nunca antes, con UNASUR, etcétera, hay que destruirlo. No ven más allá de sus narices. Sí, ha habido retrocesos, pero yo soy optimista, creo que encontraremos nuevamente el rumbo de la integración”.


-¿Cómo evalúa reunión de López Obrador con Alberto Fernández?


-Es un gran símbolo, y los símbolos son importantes. Es un símbolo de unión latinoamericana, del país más extremo del sur con el país más extremo del norte, dos de las cuatro economías más grandes. Es una gran señal de que hay una voluntad  de marchar juntos, de que México está  mirando hacia  el sur porque con otros gobiernos miraba solo hacia el norte y  eso da grandes esperanzas de que  se  retome esa integración a latinoamericana,  esa política  de dignidad, de soberanía y las políticas de progresistas.


Extractivismo y desarrollo


-Además de la oposición de la derecha, ¿qué obstáculos ve a la integración latinoamericana?


-Debemos ser muy duros con nosotros mismos. Es difícil encontrar respuesta a la pregunta central de la economía, al enigma de por qué Estados Unidos se desarrolló y nosotros no. Parte de esa respuesta, porque son muchas respuestas y complejas, son los problemas culturales que tenemos los latinoamericanos, y dentro de esos, la incapacidad de organización y planificación. La integración tiene una gran dosis de organización y coordinación y no lo sabemos hacer. Tenemos que aprender si queremos salir del subdesarrollo, porque gran parte del desarrollo es acción colectiva. Tú puedes tener los soldados mejor dotados y ultra técnicos pero si no hay una estrategia, si no hay una dirección, vas a perder la guerra.


-En una reciente visita a México, el vicepresidente Álvaro García Linera preguntaba: “¿Cómo están pensando esta paradoja entre desarrollo y defensa del medio ambiente?” ¿Cómo la manejó usted?


-No veo problema. Es decir, tenemos que aprovechar los recursos naturales para superar la pobreza, salir del subdesarrollo, incluyendo los  recursos naturales no renovables…


 -¿Y cómo respetar la naturaleza al mismo tiempo?


-Hay que utilizar el extractivismo para salir de él, ese era nuestro lema. No se sale del extractivismo cerrando las minas. Es un error de cierta izquierda, un ecologismo infantil. Nosotros no somos responsables de la destrucción del planeta, somos víctimas. En todo caso son responsabilidades comunes. Y tenemos urgencias como superar la pobreza, salir del subdesarrollo, y para eso necesitamos esos recursos no renovables, con absoluta responsabilidad social. “Un 40 por ciento del territorio de Ecuador son áreas protegidas, y yo como presidente podría haber seguido firmando decretos hasta llegar al 100 por ciento. ¿Y cómo lo cuido? ¿Dónde están los guardabosques, dónde los sistemas de comunicación, dónde los equipos de vigilancia? Se necesitan recursos para eso. La contaminación de los ríos no es por la minería. La minería moderna recicla 95 por ciento del agua, la contaminación es de aguas negras de las grandes ciudades, y para arreglar eso necesitas miles de millones que paradójicamente tienen que venir del extractivismo.


“Se dice que el petróleo destruye la selva, y es falso. Hay muchos mitos. Una trorre petrolera te afectará una hectárea de selva. El problema de la selva amazónica es la deforestación, el avance de la frontera agrícola y pecuaria, y para evitar eso tienes que dar alternativas de empleo e ingreso, y para eso necesitas recursos, y esos pueden venir del extractivismo.


Moreno, un “impostor profesional”


Lenin Moreno, su perseguidor de estos tiempos, fue vicepresidente de Correa. Algunos consideran un enigma por qué lo favoreció como sucesor.


Correa dice que lo conoció en 2006 y que le pareció una persona muy agradable. “Puede ser un error mío, pero cuando veo personas que han tenido una tragedia personal de esa naturaleza, tiendo a confiar en ellas. Nos salió un pillo, pero se ganó mi confianza por esos dramas familiares que tenía” (Moreno perdió la movilidad de sus piernas a fines de los noventa, en un asalto).


En este punto, el ex presidente ofrece detalles sobre las políticas de inclusión de personas con discapacidad que impulsó durante su gobierno. Y vuelve a Moreno.


Incluso antes de asumir la presidencia, Moreno había comenzado los contactos con adversarios de la “revolución ciudadana”. De Correa Y una vez en la silla comenzó su tarea de “descorreizar” a Ecuador. “Es un impostor profesional”, resume el ex presidente.


Y sigue: “Ahora sabemos que en 2012 abrió una off shore (Moreno y su hermano están involucrados en el caso conocido como INA Papers. Es un tipo que te puede dar un discurso de lealtad y es un traidor. Puede decir dos años y medio que todo es culpa de Correa, y después decir que no hay que echarle la culpa a los demás.


Liderazgos y partidos


La “ola progresista” tuvo el sello de poderosos liderazgos políticos (Lula, Kirchner, Chávez, el propio Correa). Tales liderazgos, sostienen algunos, impidieron que se consolidaran partidos políticos que dieran continuidad una vez ausente el líder.


Correa tiene otro punto de vista: “¿Qué proceso histórico se ha hecho sin líderes? El liderazgo es algo bueno, no malo. Los liderazgos pueden ser muy positivos, siempre y cuando se les utilice para construir organización y conciencia popular, institucionalidad, porque los liderazgos pueden suplir la deficiencia institucional que tienen nuestros países, la ausencia de un proyecto nacional; pueden ser ese punto de comunicación, de encuentro”.


“No van a evitar el problema del liderazgo, si es que un problema, diciendo que no a los líderes, sino buscando que ese líder construya algo más. Ahí viene el problema de los partidos que señalas, pero esas son situaciones diferentes. El Partido de los Trabajadores de Brasil es una organización muy poderosa…


-Se señala la ausencia de partidos como una debilidad…


-Nosotros creamos muchos liderazgos jóvenes, que pueden ser candidatos, que pueden ser grandes presidentes; sí nos faltó una organización política. Creamos Alianza País en abril de 2006 y en enero de 2007 ya estábamos en el poder. Se nos metió mucha gente que no era leal al proyecto político sino sólo leal al poder y a la primera oportunidad traicionaron o tuvieron comportamientos oportunistas.


“Descorreizar” Ecuador


En el marco de las protestas ocurridas en Ecuador en octubre, medios de aquel país culparon a Correa y sus seguidores. Los llamados a “descorreizar” a Ecuador se convirtieron en la consigna desde el poder.


Correa lo ve como la continuidad de una estrategia “perversa” que se propuso presentar a su gobierno como una cueva de corruptos. Correa admite que hubo casos de su corrupción en su gestión, pero aclara: “Confunden un gobierno honesto con un gobierno que no tenga casos de corrupción. El gobierno honesto es el que no tolera la corrupción no el que no tiene casos de corrupción”.


La estrategia de Moreno tuvo éxito durante un tiempo, pero pasado un año, dice Correa, la gente “ve que antes vivía mejor y ya no cree en esas cosas”.


Moreno, que llegó a tener una aprobación ciudadana de 80 por ciento, registra apenas 13 por ciento en encuestas recientes.


Pese a ello, las posibilidades de que Correa encabece un nuevo movimiento para volver al poder (como vicepresidente o legislador), son actualmente nulas.


“No nos van a dejar participar, porque no nos quieren vencer en las urnas. Nos robaron el movimiento Alianza país, ilegalmente. Pero la fuerza la tenemos nosotros, no Alianza país. Tres veces hemos tratado de inscribir un movimiento político de la revolución ciudadana y lo han impedido con cualquier pretexto. En las elecciones de marzo hemos tenido que participar con un movimiento prestado, pero ya quieren eliminar ese movimiento, quieren evitar que participemos como proyecto político y yo como candidato. Pero me van impedir participar, van a exigir que me inscriba personalmente”.


-¿Cuánto tiempo dedica a su defensa legal?


-Ahorita me salió un promedio de navegación diaria en internet: seis horas y media al día la semana pasada. Es lo que más detesto, es espantoso, pero me veo obligado a eso. Yo quería retirarme de la política por un buen tiempo, pero hay una persecución total y están destruyendo a Ecuador. Uno tiene que trabajar sólo para pagar abogados y además despertar cada día para ver que nueva acusación me pusieron.


La “industria” de los derechos humanos


-¿Cómo evalúa la actuación de las organizaciones de los derechos humanos en el caso de Ecuador?


-La semana pasada entrevisté a Alfred-Maurice de Zayas, quien estuvo en el Alto Comisionado de la ONU, y usó una expresión con la que estoy de acuerdo: hay una industria de derechos humanos. Y se ha politizado, es un instrumento político. Y en el caso de la OEA, ¡la doble moral de Almagro es una vergüenza! En Ecuador fueron 11 muertos y mil 300 heridos y Almagro fue a felicitar al gobierno.  Pero si esto hubiera sucedido con un gobierno de izquierda hubiesen reaccionado al segundo día. Hay una gran hipocresía. 


¿-Usted decidió conceder asilo a Julian Assange, fundador de Wikileaks. Moreno lo entregó.


-En ese caso hablamos de un doble moral internacional. Si Assange hubiera denunciado casos de los chinos o los rusos le estarían haciendo héroe mundial. No estoy de acuerdo con todo lo que hizo Assange, pero se le dio asilo para garantizar el debido proceso. Moreno rompió los cimientos de la institución sagrada del asilo y también, descaradamente, violó la Constitución ecuatoriana. Después de dos siglos se seguirá hablando de un país que entregó un asilado. ¿Quién más va a pedir asilo a un país de América Latina?


México y la esperanza


-¿Ha conocido a López Obrador?


-Nunca ha hablado con él.


-Muchos dicen que México llegó tarde a la ola progresista.


-Lo importante es que llegó. Y su gobierno es una gran esperanza.


-Sobre todo a la luz de lo que pasa en Brasil.


-A partir del 2014 hubo una restauración conservadora. Vimos otra clase de oposición, ya no era aislada y sin discurso, estaban coordinados y con el apoyo de los medios tradicionales, con discursos claros, viendo los puntos débiles en los procesos progresistas. Llegaron con un golpe parlamentario en Brasil, por la traición en Ecuador y en forma democrática con (Mauricio) Macri, aunque (Daniel) Scioli no perdió contra Macri sino contra el grupo Clarín.


“Y bueno el viento nuevamente está cambiando. Más temprano que tarde volverán a lado a lo largo y ancho de la región. Los ciudadanos ya conocieron que otro mundo es posible, ya conocieron que deben someterse al Fondo Monetario Internacional y por lo que están viviendo volverán a elegir un proyecto progresista”.


Correa relaciona el debilitamiento de la “integración sudamericana”, cuando el derrumbe en los precios de las materias primas (“el precio no cubría ni el costo de producción del petróleo”)obliga a los gobiernos a concentrarse en sus propias fronteras.


“Nadie culpó al contexto internacional”. Al contrario, afirma, esa crisis fue aprovechada para decir que se trataba de una prueba del fracaso de las políticas de izquierda, cuando se debía fundamentalmente a un contexto internacional adverso.


“Era el coctel perfecto para que quiebre un país y no solo no quebramos, sino que el último trimestre de 2006 la economía ya estaba creciendo y estabilizada”.


-Cuando la gente pone sus esperanzas en un gobierno progresista, ¿no se desencanta cuando no las ve reflejadas en sus bolsillos?


-No. Mi lema en el 2006 fue “volver a tener patria”. Estábamos viviendo una crisis económica terrible y un país desangrado por la migración, una tragedia nacional. Esa fue la principal propuesta y ganamos. Lo que sí es que la gente no permite que le perjudiquen gravemente el bolsillo.


“Somos países dependientes del orden internacional y si la gente ve que en verdad se están haciendo cosas buenas para ella va a seguir apoyando. No creo que solo piensen con el bolsillo.


-El presidente López Obrador ha insistido en que va rápido porque necesita hacer cambios que sean irreversibles. ¿A usted le faltó tiempo para lograr cambios así?


-Sigo la filosofía de López Obrador, no para que los cambios sean irreversibles, sino para hacer la mayor cantidad de cambios. Ahora, vas a cometer errores.  Si se lavan diez platos no vas a romper ninguno, pero si lavaste 10 mil en ese mismo tiempo vas a romper alguno. Yo prefiero lo segundo, pero es riesgoso.


“En mi experiencia propia, durísima, fue una gran decepción para mí, porque yo creí que habíamos hecho muchos cambios irreversibles. Todavía falta tiempo, mira las protestas. Pero me sorprendía la facilidad con la que rompieron las cosas. Tuve exceso de confianza, creí que había cosas irreversibles y gran parte de esas cosas fueron revertidas muy fácilmente”.


“Claro, fue un poder muy grande. A la traición se sumaron “una implosión a nivel de nuestra propia organización política”, una campaña de descrédito de su gobierno que tuvo éxito durante un tiempo y el apoyo de Estados Unidos


el embajador norteamericano daba declaraciones en Carondelet, es decir, tuvo todo el respaldo a  EU  y  desconcertó a nuestra gente porque  una cosa  es la represión de los 70´s  cuando desaparecían a  la gente  y es cuando se


¿Cuál es el contrapoder del cuarto poder?


-Usted siempre ha tenido una relación ruda con los medios. En este tema, ¿los medios o los periodistas, separa su juicio?


-Podría separar, pero incorpora gran parte de los periodistas y las excepciones confirman la regla. Por ejemplo, los periodistas creen que son honestos porque no reciben plata, pero denigran todos los días a Correa porque “me cae mal”. Eso es ser deshonesto.


-Lo acusaron más de una vez de enemigo de la libertad de expresión.


-¿Por qué la libertad de expresión solo es patrimonio de ellos?  Yo también tengo la libertad de expresión. La gran crítica es que “critica a los periodistas”. ¿Y por qué no puedo criticar a los periodistas? ¿Ellos si pueden criticar al poder político y tú no puedes criticar el poder mediático?


“Además, no son medios de comunicación, son máquinas de destrucción masiva, la verdad, son medios de manipulación que algunas veces nos han robado no sólo la democracia sino también el desarrollo. Porque cada vez que se trata de construir un proyecto nacional, vienen estos tipos para llenarte de odio, dividirte.


“En el caso ecuatoriano, la estrategia del poder económico era hacer un emporio económico y comprar medios de comunicación. ¿Para informar? No, era para defender el poder económico. El periódico más vendido en Ecuador, El Universo se reconoce como “cuarto poder”. ¿Y cuál es el contrapoder de ese cuarto poder? Me recuerda la época de la colonia donde criticar al rey era criticar a dios. Criticar a la prensa y sobre todo a la prensa corrupta no es criticar a la libertad de expresión, es criticar a la mala prensa.


Cortez, Sabina y los boy scouts


Desde marzo del año pasado, el ex presidente conduce un programa de entrevistas en la televisora rusa RT, donde han desfilado personalidades de la política, la academia y la cultura.


-¿Cuál ha sido su entrevista más difícil?


-La que he tenido con Paco IgnacioTaibo II, porque discrepamos en muchas cosas y creo que se enfurece muy fácilmente.


-Ya la veremos. ¿No fue también complicada su entrevista con Mariela Castro?


-Claro, no comparto su punto de vista.


Correa alude así al encuentro en el que debatió con la cubana –hija del ex presidente cubano Raúl Castro- sobre la diversidad sexual y el matrimonio igualitario. Como gobernante, Correa se opuso a la legalización del aborto, una postura que quizá le viene de sus primeros años de vida, en que participó activamente en los boy scouts.


-¿Qué aprendió de los boy scouts?


-(Ríe). Principios, suenan conservadores pero son válidos: Dios, patria, hogar, son mis fundamentos; mi fe, mi patria y mi familia, y las virtudes: abnegación, lealtad y pureza.


Amigo y fan del fallecido del famoso compositor y cantante Alberto Cortez, Correa se sabe todas sus canciones e incluso las ha dividido en cuatro categorías: las metafísicas, las de amor, las de protesta y las de cosas banales.


En el obligado exilio, Correa se declara “miembro de la iglesia sabinista de los 19 día y 500 noches, en alusión a un tema de otro de sus autores favoritos, Joaquín Sabina. “Es una maravilla, es un tipo extraterrestre porque un tipo normal no puede tener esas letras”.


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