• Hermosillo, Sonora, México a     |  Año 24 No. 724    

Apoyemos a la Cruz Gálvez

Azalea Lizárraga / azaleal@prodigy.net.mx




Nota publicada: 2019-09-26

Estuvimos en una de las múltiples reuniones que el titular de la Secretaría de Educación y Cultura, Profr. Victor Guerrero, realizara con motivo del C Aniversario del Internado Coronel J Cruz Gálvez y en el que se hizo acompañar por un biznieto del General Plutarco Elias Calles, fundador de dicha institución tan emblemática en la historia no solo de nuestra ciudad capital, sino de Sonora y del país, porque fue concebida, originalmente, para recibir y formar a los huérfanos de la Revolución Mexicana.

Le toca ahora al joven Alejandro Elias Calles, abogado de profesión y egresado de la Universidad de Sonora, asumir la responsabilidad del primer patronato de dicha institución que buscará contribuir para que el sueño de estos valiosos revolucionarios siga siendo una realidad, pero hoy encaminado a atender a niños y jóvenes que provienen de familias vulnerables o en situación de calle.

Una reunión para presentar planes y proyectos a desarrollar por el Patronato y cuyo objetivo será coadyuvar en el mantenimiento y conservación del emblemático edificio -hoy considerado ícono histórico por el INAH- y garantizar una mejor operación del Internado, que de la escuela y el mantenimiento de los niños se encarga la SEC al aportar aproximadamente 250 mil pesos al mes para ello, cantidad a la que debe sumarse el costo de los aproximadamente 51 personas que, en los tres turnos,  conforman “la gran familia” encargada del cuidado y atención de las y los niños internos.

De entrada, para cuando está columna la lea mi hija cuando menos, se habrá realizado un primer evento, de los 2-3 que se pretenden realizar anualmente, en el que se espera recaudar fondos para, previa autorización del INAH y el apoyo de todos nosotros, refrigerar el comedor donde se dan cita 3 veces al día los 200 internos (109 varones y 91 mujeres) y que hoy solo cuentan con abanicos para disipar las altas temperaturas que seguramente privan en el recinto. Noble proyecto que esperamos sea pronto una realidad.

Una noche de Queso, pan y vino, con la orquesta sinfónica y el bell canto que patrocina Mario Welfo Alvarez, a través del Instituto Sonorense de Cultura, en el que se espera contar con el apoyo de empresarios e integrantes de la sociedad civil y que en logística y organización participó activamente David Palafox, actual subsecretario de Política Educativa y Participación Social de la SEC en Sonora.   


Otro prietito al sistema de salud

No creo que nadie cuestione la importancia de la participación femenina en los cambios económicos, socio-políticos y culturales por los que ha transitado nuestro país. Un reconocimiento que no se nos ha otorgado de gratis, puesto que ha costado años de lucha y activismo social. Cualquiera pensaría que siendo además creadoras de vida, el camino debería haber sido más fácil; lamentablemente, no ha sido así para todas.

Dice la diputada panista Madeleine Bonnafoux que “en México, la participación de las mujeres en la economía laboral ha incrementado considerablemente, pasando de 17.6 por ciento en 1972 a 43.2 por ciento en 2018”, por lo que, “es fundamental que se implementen las políticas públicas necesarias que permitan la promoción y protección materno-infantil”. Un dato muy significativo.

Con la decisión tomada por el Senado de la República  de modificar el artículo 170 de la Ley Federal del Trabajo, el Instituto Mexicano del Seguro Social deberá elevar a 14 semanas el periodo de incapacidad por embarazo de las madres trabajadoras, pero no faltan las voces que opinan que no es lo más conveniente en estos momentos de crisis que vive la dependencia.

 Sin embargo, el trasfondo de los cambios es que los mexicanos cumplamos con los estándares internacionales plasmados en el Convenio C-183 de la Organización Internacional del Trabajo, en el cual se especifica el derecho de las madres trabajadoras a disfrutar de una licencia por incapacidad maternal de, al menos, 14 semanas de duración.

Por una parte, se argumenta que el incremento de 2 semanas más al periodo anteriormente establecido, causará otro hueco financiero a las ya de por sí tambaleantes finanzas del IMSS porque, a ojo de buen cubero, sus administradores aducen que dicha medida costará en promedio 4 mil 892 millones de pesos y, por lo que se ve y se siente, el presupuesto para el 2020 no alcanzará ni para cubrir las necesidades básicas, mucho menos para asumir nuevas responsabilidades económicas, a menos que, y allí está el meollo del asunto, se esté planteando  un aumento a las cuotas obrero-patronales, lo que saldrá junto con pegado en esto de llevar mayores beneficios a la población.

 

Súmele usted el hecho de que no falta mucho para que las organizaciones sindicales de las instituciones públicas adscritas al sistema federal del ISSSTE y el estatal del ISSSTESON, estén exigiendo los mismos derechos para sus afiliadas, lo que abrirá otro hueco más en el sistema de salud mexicano en cuanto a sus posibilidades financieras para hacer frente a esta exigencia que les obligará a cubrir mayores costos en incapacidades laborales.

Valdría la pena ser más optimistas y confiar en que los apoyos del gobierno federal al sector salud, alcanzarán para cubrir estas erogaciones extraordinarias. Ya verá usted que sí… ¿o no?

Aspectos positivos de esta medida para las mujeres trabajadoras es el poder transferir 5 de las 7 semanas de incapacidad previas al parto para después de éste y atender más tiempo al recién nacido, cuando así lo autorice su ginecólogo, pero también, al decir de los patrones, atendiendo la naturaleza de las funciones para las cuales fue contratada. 

Súmele usted que quienes tengan hijos con alguna discapacidad o que requieran de atención médica especializada al nacer, la incapacidad maternal se prolongará por catorce semanas posteriores al parto.

Las madres trabajadoras se merecen todo mi respeto y tienen todo el derecho de pasar mayor tiempo al cuidado de sus hijos. Ya pasé por esos malabares y, a pesar de contar con todo el apoyo familiar y laboral, créame que no fue fácil salir adelante.  Lamentablemente, si con esta medida se requiere incrementar las cuotas obrero-patronales y éstas se cargan casi en su totalidad al sector patronal, júrelo usted que algunas empresas lo pensarán un poco más a la hora de contratar féminas para ciertas funciones; y si le agregamos que hay mujeres que ocupan altos niveles de responsabilidad en muchas empresas de la iniciativa privada, ufff, nos parece que las brechas de desigualdad e inequidad laboral se van a volver más amplias, cuando menos mientras se considere que las trabajadoras están en su etapa reproductiva. 

Y no será tanto por el costo en el que se incurre, al final de cuentas el IMSS, ISSSTE o ISSSTESON cubrirán  los costos de estos periodos a la trabajadora, sino por las dificultades que implica sustituirlas.  Esperamos que el empresariado mexicano haya cambiado verdaderamente el chip en lo que se refiere a la contratación de mujeres y sigan en el tenor de que en ellas hay un alto grado de responsabilidad y compromiso, por lo que vale la pena los costos y “prietitos” que contratarlas implica.

Además, ahora las familias tiene un promedio de 2 hijos a lo sumo, no debiera representar una problemática difícil de manejar. Ahora que si desean tener familias de más de tres chilpayates, más  vale que alguno de los dos padres se dedique a la política o, de perdis, sea rico de “nacencia” porque ya no alcanza para tantos.

 azaleal@prodigy.net.mx

@Lourdesazalea

 



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