• Hermosillo, Sonora, México a     |  Año 24 No. 724    

¿Nuevos horizontes para AguaH?

Azalea Lizárraga / azaleal@prodigy.net.mx




Nota publicada: 2019-09-06

Interesante, cuando menos, resultó la charla sostenida con el ex secretario del Ayuntamiento y actual director de Agua de Hermosillo, ambos cargos en lo que va de esta administración municipal que encabeza Celida López Cárdenas, a quien calificó como una alcaldesa que no camina, sino que corre en el desempeño de sus responsabilidades y que lo mismo exige a sus colaboradores. Ni quién lo ponga en duda.

Me refiero a Alfredo Gómez Sarabia, licenciado en Administración de Empresas, con Maestría en Ingeniería Económica y Finanzas, quien es oriundo de Cajeme pero lleva ya algunos años radicado en nuestra ciudad capital, no solo por cuestiones de su trabajo como empresario y ahora como funcionario público, sino ahuyentado también por la inseguridad que priva en las tierras del Yaqui. Un tema en el que todos coincidimos es una triste realidad de cuando menos seis años atrás a la fecha.

Afiliado al partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) desde el 2014 por invitación expresa de su amigo Alfonso Durazo, Gómez Sarabia inició su plática con el grupo de periodistas y comunicadores Contrapunto 10 -con los que me cuelo de vez en cuando- aseverando que ejerce la función pública pensando ante todo como ciudadano, no como político en el cargo, lo que le permite poder visualizar y privilegiar acciones que realmente redunden en beneficio de los habitantes del municipio. Algo que muchos desearíamos fuera la tónica de los servidores públicos, aunque sabemos que dichas buenas intenciones se quedan, la mayoría de las veces, sepultadas por las presiones que el ejercicio del poder y la política ejercen sobre ellos, independientemente del partido que los impulsó en sus aspiraciones. Usted que me lee, sé que me dará la razón.

Un funcionario que no tiene empacho en reconocer la valiosa experiencia técnica y el gran trabajo que realizó quien lo precedió por algunos meses en el cargo, la Dra Victoria Olavarrieta Carmona, pero reconoce que el organismo operador del agua de Hermosillo está más urgido de un liderazgo administrativo y financiero para resolver la problemática que lo aqueja, fruto de inadecuadas decisiones no solo por parte de los alcaldes sino de gobernadores anteriores quienes realizaron obras y contratos muy cuestionables y que no resuelven a fondo las necesidades de una ciudad en crecimiento como la nuestra si no que, por el contrario, solo contribuyen a los altos costos y cargos que tanto erosionan el bolsillo de los usuarios y dificultan la planeación y el trabajo estratégico de AguaH.

Y para muestra, explica el alto costo del agua proveniente del Acueducto Independencia, construido contra viento y marea en la administración de Guillermo Padres, y que los hermosillenses pagamos a $5.50 pesos por metro cúbico, lo que contrasta con el $1.50 que nos cuesta el agua proveniente de El Molinito; o lo ineficiente y gravoso que resulta para el contribuyente la operación de la planta tratadora de aguas negras y, que según parece, ya trae en la mira para auditar su funcionamiento y operación.

Ipso facto nos imaginamos a la alcaldesa solicitando la revisión minuciosa del contrato que se tiene firmado con la empresa respectiva para constatar si realmente cumplen con los requisitos sanitarios y legales para los cuales fue contratada. Júrelo usted que no pasará mucho tiempo para que ello suceda, habida cuenta que Gómez Sarabia está ya respaldándose con datos y pruebas que amparen su reclamo.

Es enfático al declarar que Hermosillo sí tiene agua para cubrir sus necesidades, pero que aparte de la ineficiente red de distribución de la misma, las fugas y un sistema de drenaje ya inoperante para una ciudad como la nuestra, aunado a una cartera vencida superior a los 1,916 millones de pesos, de los cuales considera solo la mitad del adeudo podría recuperarse, son factores que ocasionan que el organismo que le toca dirigir sufra de serios problemas económicas para su eficaz funcionamiento.

Trae bajo la manga algunas estrategias y proyectos de gran envergadura social y económica que considera representarán el antes y después del organismo y que, así lo esperamos, serán para bien de los ciudadanos de esta desértica ciudad que, dicho sea de paso, debemos empezar a tomar muy en serio nuestra realidad geográfica y concientizarnos de la necesidad de desarrollar una cultura del agua en concordancia.

No sé qué piense usted al respecto pero existe todavía gente inconsciente y valemadrista que lava sus carros y banquetas a pleno manguerazo, sin que les importe los que viven en colonias y asentamientos urbanos a los que solo llegan, y de vez en cuando, las pipas dispensadoras del agua que mantienen en tinacos, baldes y garrafones, apenas suficiente para medio sobrevivir las inclemencias del tiempo.

Gómez Sarabia no la tiene fácil. Si no logra resolver los problemas financieros del organismo operador del agua que según sus cuentas representó hasta hace algunos ayeres la “caja chica” generosa de pasadas administraciones, tanto él como su jefa, poco podrán hacer para remontar el tache implícito que les adjudicarán en este rubro los hermosillenses.

Y considerando que el 2021 ya no está tan lejano, ello puede contribuir a que se les haga bola el engrudo. Algo que, dicho sea de paso, no parece preocuparle a Gómez Sarabia pues afirma que no se ve en las boletas electorales en el futuro cercano, porque le atrae más trabajar en lo administrativo y financiero que en cualquier cargo de índole político. Ya veremos…



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