Nota publicada: 2026-08-28
Katmandú. El devastador deslave ocurrido el miércoles en el norte de Nepal, en la frontera con China, ha dejado al menos 579 muertos, dio a conocer este viernes la autoridad nepalí de gestión de situaciones de emergencia, en un balance actualizado.
Las autoridades chinas reportan por su lado cinco muertos en la región autónoma del Tíbet, lo que lleva a 584 el balance provisional de muertos por el desastre, que también habría dejado más de mil 900 desaparecidos.
Nepal y China reanudan operaciones de rescate
Nepal y China reanudaron este viernes las operaciones de rescate que se habían suspendido brevemente en la región del Himalaya afectada por las inundaciones, tras constatarse que los riesgos derivados del desbordamiento de un lago eran controlables, lo que alivió el temor a una nueva devastación.
El derrumbe de un glaciar el miércoles desencadenó un enorme torrente de rocas, hielo, barro y escombros en los sistemas fluviales de las montañas del Himalaya, causando la muerte de al menos 579 personas en Nepal y cinco en el Tíbet chino.
El número de desaparecidos en Nepal casi se ha duplicado hasta alcanzar los mil 924, informó la autoridad nacional encargada de la gestión de catástrofes. Al menos 558 personas estaban desaparecidas en el condado de Gyirong, en el Tíbet, entre ellas 260 ciudadanos extranjeros, informó el jueves la cadena estatal china CCTV.
Se estima que más de 90 mil personas se han visto afectadas por la catástrofe, según la Cruz Roja.
Se mantiene la amenaza de los lagos glaciares
Nepal sigue vigilando dos lagos de barrera situados aguas arriba de la zona inundada, y las autoridades han advertido de que el riesgo de inundaciones persistirá hasta que ambos lagos se vacíen por completo.
Las imágenes de satélite mostraban que el segundo lago estaba aumentando de tamaño sin que se viera ninguna salida, lo que suscitaba la preocupación de que la presión del agua pueda seguir aumentando.
La agencia estatal de noticias china Xinhua dijo que el primer lago de barrera estaba reduciendo su tamaño, citando un análisis del Ministerio de Recursos Hídricos.
Sin embargo, un experto en riesgos geológicos del Gobierno chino advirtió de que el lago podría ser inestable y de que más de 100 lagos glaciares repartidos por toda la zona podrían suponer una amenaza.
En Pekín, una reunión del Politburó presidida por el presidente Xi Jinping instó a una mayor vigilancia de los lagos glaciares y los riesgos de deslizamientos de tierra, así como a una cooperación internacional más estrecha en materia de catástrofes, según informó Xinhua.
El primer ministro chino, Li Qiang, el segundo cargo más importante del país, llegó el jueves por la tarde al lugar de la catástrofe en Gyirong, según la agencia estatal de noticias Xinhua. La visita sugería que Pekín estaba tratando la catástrofe como un asunto de máxima prioridad nacional.