Nota publicada: 2026-05-04
El asteroide 2024 YR4 ha captado la atención de la comunidad científica internacional tras ser catalogado como un objeto potencialmente cercano a la Tierra. Detectado a finales de 2024, este cuerpo celeste tiene un tamaño estimado de entre 40 y 90 metros, lo suficiente para generar daños en caso de impacto, aunque lejos de representar una amenaza global.
De acuerdo con la NASA, el asteroide forma parte de los llamados objetos cercanos a la Tierra (NEO, por sus siglas en inglés), los cuales son monitoreados de forma permanente para evaluar posibles riesgos. Los primeros cálculos señalan el 22 de diciembre de 2032 como una fecha clave para su aproximación, aunque esta proyección no es definitiva y puede modificarse conforme se obtengan nuevos datos.
Ante este tipo de escenarios, la agencia espacial activa protocolos de defensa planetaria que incluyen seguimiento continuo, análisis de trayectoria y coordinación con organismos internacionales. Estas medidas no implican una amenaza inminente, sino que responden a procedimientos preventivos diseñados para reducir la incertidumbre.
Especialistas subrayan que la probabilidad de impacto es actualmente baja y podría disminuir aún más con el tiempo. En caso de una colisión, los efectos dependerían del punto de impacto, con posibles daños localizados, pero sin consecuencias a escala global.
El monitoreo del asteroide continuará en los próximos años como parte de los sistemas internacionales de vigilancia espacial, cuyo objetivo es anticipar y mitigar cualquier riesgo potencial para el planeta.