Nota publicada: 2026-04-09
Caracas. Manifestantes que intentaban llegar al Palacio de Miraflores en una protesta centrada en la demanda de aumentos salariales y se enfrentaron este jueves con la Policía Nacional Bolivariana (PNB).
Se trata de una marcha convocada por varias centrales sindicales y acompañada por organizaciones estudiantiles de la Universidad Central de Venezuela que había sido anunciada días atrás. El motivo de la manifestación era el aumento de sueldos y salarios de los trabajadores públicos y desde el principio se comunicó la intención de llegar hasta la sede de la presidencia de la República ubicada en la Av. Urdaneta del centro de la capital.
El lunes, el secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela y ministro del Interior, Diosdado Cabello, anunció una marcha de las organizaciones políticas del chavismo también hacia el centro de Caracas, coincidiendo en algunos puntos con la marcha sindical. Esto no disuadió la primera manifestación, cuyos participantes se encontraron con varios piquetes policiales durante el recorrido.
Hubo forcejeos en diferentes puntos y la marcha logró avanzar en medio de tensiones desde Plaza Venezuela, al este de la ciudad, hasta el centro. Pero en las cercanías de la Asamblea Nacional, ubicada a unas cuatro cuadras de Miraflores, la marcha se encontró con una contingente policial reforzado y comenzaron los enfrentamientos.
La PNB intentó dispersar la manifestación con bombas lacrimógenas y gas pimienta, lo que disparó choques violentos entre funcionarios y manifestantes. Organizaciones de derechos humanos como Provea denunciaron que hubo varios arrestos de estudiantes y trabajadores en medio de la trifulca después del mediodía del jueves.
El miércoles en la noche, la presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció un aumento salarial para el próximo primero de mayo, aunque sin especificar detalles sobre el mismo. Este anuncio tampoco disuadió la convocatoria sindical, que el ministro Diosdado Cabello señaló el miércoles como motivada políticamente para generar caos en el país.