• Hermosillo, Sonora, México a 2026-03-09  |  Año 29 No. 11    

De basura a zapatillas: startup convierte plástico común en materiales de alto valor


Nota publicada: 2026-03-09

Cada año el mundo produce más de 150 millones de toneladas de polietileno, el plástico más utilizado del planeta. Está en bolsas, envolturas, botellas, empaques y miles de productos cotidianos. Sin embargo, apenas el 9% de todo ese material llega a reciclarse, según estimaciones de la OCDE.
La mayoría termina incinerado, enterrado en vertederos o disperso en ecosistemas naturales. El problema no es solo cultural o político: también es técnico. Muchos plásticos —especialmente los films flexibles o los envases multicapa— son extremadamente difíciles de reciclar con los métodos tradicionales.
Ahí es donde entra la propuesta de Novoloop.
Transformar plástico barato en materiales de alto rendimiento
La empresa, fundada por Miranda Wang y Jeanny Yao en Silicon Valley, desarrolló una tecnología llamada LifeCycling™, un proceso de reciclaje químico capaz de descomponer residuos de polietileno y transformarlos en polioles, componentes clave para fabricar poliuretanos de alto rendimiento.
Estos materiales se utilizan en industrias muy diversas: calzado deportivo, automoción, textiles técnicos, adhesivos o componentes electrónicos.
El proceso se basa en una técnica denominada Descomposición Oxidativa Térmica Acelerada (ATOD), que rompe las cadenas moleculares del plástico y permite convertir residuos de bajo valor en materias primas industriales útiles.
Menos emisiones que el plástico convencional
Uno de los argumentos más fuertes de esta tecnología es su impacto ambiental.
Según evaluaciones independientes de ciclo de vida certificadas bajo estándares ISO, los poliuretanos producidos mediante LifeCycling™ pueden reducir hasta un 41% las emisiones de CO? en comparación con los materiales derivados del petróleo.
En el caso de los polioles, la reducción puede alcanzar entre 50% y 60%.
Esto es relevante porque los poliuretanos forman parte de una cadena industrial gigantesca: solo en los asientos de un automóvil pueden encontrarse unos 30 kilogramos de este material.
Del laboratorio a la industria
Tras años de investigación, la empresa dio un paso clave en 2025 al inaugurar su primera planta piloto en India. El proyecto recibió apoyo de la iniciativa ambiental de Rolex Perpetual Planet Initiative.
Ese mismo año, Novoloop anunció una ronda de financiación de 21 millones de dólares para escalar su tecnología y construir su primera planta comercial.
El desafío ahora es industrial: garantizar suministro constante de residuos plásticos, desarrollar cadenas logísticas y demostrar que el material reciclado puede competir en precio y rendimiento con el plástico virgen.
Un segundo frente: reciclar residuos industriales
Además del plástico posconsumo, la empresa también trabaja en reciclar residuos industriales de poliuretano termoplástico (TPU), como recortes o piezas defectuosas generadas durante la fabricación.
A través de su línea Recycled+™, estos materiales pueden reincorporarse al proceso productivo en lugar de terminar en vertederos o incineradoras.
Este enfoque permite cerrar el ciclo dentro de las propias fábricas, donde los residuos son más limpios y fáciles de procesar.
Hacia una economía circular del plástico
El reciclaje químico no resolverá por sí solo la crisis global del plástico, pero tecnologías como LifeCycling™ podrían convertirse en una pieza importante dentro de una economía circular más amplia.
Si logra escalar industrialmente, el modelo podría permitir procesar plásticos flexibles hoy considerados “no reciclables”, generar nuevas cadenas de valor para los residuos y reducir la dependencia de materias primas petroquímicas.
Durante décadas el plástico se diseñó para usarse una vez y desecharse. Innovaciones como esta buscan cambiar esa lógica: convertir lo que hoy es basura en recurso. Y hacerlo a escala industrial.

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