Nota publicada: 2026-09-08
Ciudad de México. En épocas “donde hay o se pretende mayor injerencismo” decimos “frente a cualquier potencia extranjera que pueda suponer que puede gobernar a México: el presidente de la República o gobernadores no deben tener doble nacionalidad porque sólo deben tener una patria y un pueblo a quien conducir y a quien obedecer”, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Nosotros “colaboramos, pero no nos subordinamos; no queremos injerencia extranjera de ningĂşn tipo en la polĂtica”, subrayĂł horas antes de que la iniciativa que la prohĂbe se discuta en una comisiĂłn de la Cámara de Diputados. El pueblo de MĂ©xico sale a la defensa siempre de su soberanĂa, recalcĂł.
En su conferencia de prensa, la titular del Ejecutivo federal señalĂł que si alguien jurĂł a la bandera de otro paĂs, al aceptar una nacionalidad más, “hay conflicto de interĂ©s porque no puede ser presidente y jurar a dos banderas. Solo una, la mexicana; solo le juras al pueblo de MĂ©xico”.
El problema -añadiĂł- es que “cuando te vuelves ciudadano de otra naciĂłn, juras a la bandera de ese paĂs. Por ejemplo, si te vuelves español juras obedecer al rey porque es el jefe del Estado español; si te vuelves estadunidense, juras ante la bandera estadunidense”.
Precisó que no está hablando de inversiones, porque “son bienvenidas, siempre que cumplan con la Constitución y las leyes”.
Enviamos por eso la iniciativa al Congreso, sostuvo, porque gobernadores o presidentes solo tienen una patria si quieren gobernar al paĂs; “no tienen dos, no tienen tres… sĂłlo pueden ser mexicanos”.
La presidenta Sheinbaum Pardo recordó que el pueblo sale a la defensa siempre, y “quien gobierne México tiene que ser mexicano, no puede tener doble nacionalidad. Sólo tienen un pueblo a quien conducir y obedecer”.
No puede ser “mexicano-estadunidense, mexicano-francés, mexicano-español; sólo mexicano porque solo tienen un dueño: el pueblo de México”.
Se pronunciĂł a favor de que un extranjero pueda opinar sobre el paĂs. “Cualquiera puede hacerlo, tenemos ejemplos maravillosos, como Francisco Javier Mina, un español que vino a combatir por MĂ©xico”, y considerĂł el artĂculo 33 –que establece expulsar a cualquier extranjero sobre polĂtica nacional– que es de “otras Ă©pocas”.
La mandataria adelantĂł que su discurso del 16 de septiembre abordará la historia de intervenciones extrajeras, porque “MĂ©xico tiene una posiciĂłn geopolĂtica Ăşnica, y es rico en recursos naturales y tiene un pueblo trabajador, orgulloso”. Entonces “siempre ha sido visto por las potencias y particularmente el siglo XIX”.