• Hermosillo, Sonora, México a 2026-10-02  |  Año 29 No. 11    

Más mexicanos tienen acceso financiero, pero pocos cuentan con una estrategia de inversión


Nota publicada: 2026-10-02

México ya superó la conversación básica sobre bancarización. El reto no es solo que más personas tengan una cuenta, una Afore o acceso a una aplicación financiera. El reto real es que sepan qué hacer con ese acceso.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024, la medición oficial más reciente de INEGI y CNBV sobre inclusión financiera, 76.5% de las personas de 18 a 70 años en México tenía al menos un producto financiero formal. El avance es relevante. Pero también nos hace cuestionar: ¿cuántas de esas personas están construyendo patrimonio y cuántas solo están dentro del sistema?

La respuesta empieza a verse en otra cifra: la misma encuesta reporta que 63% de la población tenía una cuenta de ahorro formal, pero apenas 3.4% contaba con depósito a plazo fijo o fondo de inversión. México ha avanzado en acceso financiero, pero todavía no ha dado el salto hacia una cultura de inversión estructurada.

Ahorrar no es lo mismo que tener una estrategia
Este movimiento ya no puede esperar. En un entorno de tasas cambiantes, inflación persistente y mayor volatilidad global, ahorrar no basta. Tener liquidez tampoco equivale a tener estrategia.

El inversionista mexicano necesita entender riesgo, horizonte, diversificación, retiro y preservación del poder adquisitivo. Necesita método.

El perfil de ese inversionista también cambió. Ya no responde al estereotipo de una persona de alto patrimonio, edad madura y amplio conocimiento técnico. Hoy conviven jóvenes que empiezan a invertir desde plataformas digitales, mujeres que toman decisiones patrimoniales con mayor autonomía, familias que buscan proteger su retiro y profesionistas que entendieron que dejar el dinero quieto también implica perder.

Entre la población con cuenta de ahorro formal, el uso de aplicaciones móviles para consultar o hacer movimientos pasó de 54.3% en 2021 a 69.1% en 2024, según la ENIF.

La sucursal perdió centralidad. El teléfono ganó terreno. Pero operar desde una aplicación no garantiza mejores decisiones.

La tecnología facilita el acceso, pero no sustituye el criterio
La tecnología facilita el acceso, pero también puede amplificar malas decisiones: perseguir rendimientos pasados, reaccionar a titulares, concentrar riesgos, invertir por moda o confundir rapidez con inteligencia financiera.

Por eso, la asesoría financiera tiene que evolucionar. Ya no puede limitarse a explicar productos o comparar rendimientos. Debe ayudar a ordenar prioridades como liquidez, inversión, protección, retiro, objetivos familiares, sucesión y tolerancia real al riesgo.

La pregunta relevante ya no es “¿cuánto puedo ganar?”, sino “¿qué estructura necesito para sostener mis metas?”.

El retiro muestra la urgencia
El retiro muestra la urgencia. La ENIF 2024 reporta que 42.2% de la población tenía una cuenta para el retiro o Afore. También señala que 68.2% consideraría apoyos del gobierno para cubrir gastos en la vejez y 67.3% seguiría trabajando.

 



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