• Hermosillo, Sonora, México a 2026-09-08  |  Año 29 No. 11    

Rusia reanuda ataques contra Kiev tras pausa de 72 horas y deja tres muertos y una veintena de heridos


Nota publicada: 2026-09-08

Moscú. Concluida la pausa de 72 horas con motivo del viaje de los emisarios estadunidenses a Kiev el pasado fin de semana, Rusia atacó de nuevo la capital de Ucrania durante la madrugada de este martes, causando tres muertos y una veintena de heridos registrados hasta ahora, así como medio centenar de construcciones con daños o destruidas por completo, entre otras, bodegas, centros educativos, los estudios de un canal de televisión y edificios tanto de oficinas como de departamentos, según su alcalde, Vitali Klitschko.

Antes de esta pausa, el ejército ruso bombardeó sin interrupción Kiev y la región aledaña durante nueve días, con menos drones y misiles, algunos de éstos balísticos, pero más frecuentes en una misma incursión en un lapso de 24 horas, alterando la normalidad de la gente, obligada a acudir con celeridad a los refugios por las constantes señales de alarma, sea de día o de noche.

Por esta razón, las autoridades de Kiev acaban de introducir, a modo de prueba, dos grados de avisos por celular a la población: el naranja, donde queda a criterio de cada persona ir al refugio o no, y el rojo, donde es perentorio hacerlo y todos los supermercados, tiendas, cafés, restaurantes, centros educativos, museos y otros sitios similares tienen la obligación de cerrar.

El Ministerio de Defensa ruso, de su lado, confirmó el ataque nocturno y precisó que tuvo como objetivo empresas de la industria militar ucranias, entre ellas “una fábrica que produce componentes para drones Hornet y un taller de ensamblaje de artefactos no tripulados Shark”.

Sorpresa para el Kremlin

Yuri Ushakov, asesor de la presidencia rusa para política exterior y seguridad, al hacer un balance de la conversación de su jefe, Vladimir Putin, con los emisarios de Estados Unidos, Steve Witkoff y Jared Kushner, subrayó que el mandatario ruso “explicó con detalle los imparables avances del ejército ruso” en la región de Donietsk.

Aun antes de la llegada de los negociadores, Putin había destacado en varias ocasiones lo que llamó la “estratégica toma” de la ciudad de Sviatohirsk (Sviatogorsk, como la llaman los rusos), que abriría las puertas para acometer el asalto de Sloviansk, el mayor “éxito” de las tropas rusas después de la ”caída” de Kostiantynivka, al sur de Druzhkivka, escalón previo al inexpugnable Kramatorsk; todos estos son eslabones del llamado “cinturón de fortificaciones” que intenta ocupar Rusia desde 2015 y, sobre todo, a partir de febrero de 2022.

Para sorpresa del Kremlin, desde ayer (lunes) circula en las redes sociales un video del general ucranio Andriy Biletsky, paseando tranquilamente por el centro de Sviatohirsk, donde grabó un mensaje en el que asegura que no ve ningún soldado ruso en un área de 11 kilómetros, más allá de Liman, otra localidad “liberada” por Rusia.

Lo que sucede en Sviatohirsk –parecido al caso de Kostyantivika, donde las tropas rusas, de acuerdo con analistas que basan sus conclusiones en imágenes satelitales y otros recursos tecnológicos, no han podido expulsar a los defensores ucranios desde que hace once meses alcanzaron sus afueras– plantea el debate de hasta qué punto los generales rusos proporcionan al titular del Kremlin información fiable de lo que ocurre en los frentes de guerra.

Los expertos militares independientes han documentado en numerosas ocasiones que en Donietsk existe lo que llaman una “zona de muerte” de entre 20 y 30 kilómetros de extensión y quien entra en ella queda expuesto al ataque letal de los drones ucranios, por lo cual cerca y dentro de las localidades que Rusia quiere ocupar se ha formado una “zona de infiltración”.

Ahí –ejemplifican Ruslan Leviyev, especialista en inteligencia de fuentes abiertas, y otros colegas suyos– suelen ingresar pequeños grupos de tres a cinco soldados, preferentemente en motocicletas, para izar la bandera rusa y grabar un video, que permite a sus superiores reportar al jefe del Estado Mayor del ejército, general Valeri Guerasimov, la toma de tal o cual sitio, y éste a su vez comunica de inmediato la buena nueva al presidente Putin. Unas horas más tarde, los soldados “infiltrados” intentan regresar a su base con vida y casi nunca lo consiguen, hasta que llegue otro grupo y la historia se repita.

En un reciente análisis, el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW, por sus siglas en inglés) pone en entredicho que el ejército ruso pueda conquistar los próximos meses el 19 por ciento que le falta de la región de Donietsk, lo que el Kremlin, según se comenta aquí, podría presentar como una “victoria” sobre Ucrania al “liberar la totalidad del Donbas (esa región y Lugansk)”, uno de los objetivos proclamados de su “operación especial militar”.

Sostiene el ISW que, al ritmo actual, Rusia podría hacerse con el control completo de Donietsk no antes de 2032, en caso de poder superar los bastiones de Kramatorsk y Sloviansk.

Conversación de Trump con Putin

Yuri Ushakov informó que este martes los presidentes ruso, Vladimir Putin, y estadunidense, Donald Trump, hablaron por teléfono “durante una hora” sobre los resultados de las visitas de Witkoff y Kushner a Moscú y Kiev.

“Con el tono respetuoso y profesional propio de los líderes, intercambiaron opiniones sobre los resultados de los viajes que los representantes del presidente de Estados Unidos, Steve Witkoff y Jared Kushner, realizaron a Moscú y Kiev los días 5 y 6 de septiembre”, dijo Ushakov.

Subrayó que “la conversación, en general, fue positiva. Se acordó seguir trabajando para resolver los llamados problemas humanitarios, incluido el intercambio de prisioneros”.

Añadió que “Donald Trump está interesado en lograr avances (que pongan fin a las hostilidades en Ucrania) durante su presidencia” y “dejó muy claro que era deseable poner fin al conflicto lo antes posible, lo que abriría de inmediato perspectivas impresionantes y de envergadura para la plena normalización de la relación bilateral”.

Putin, por su parte, coincidió en que una plena normalización aportaría enormes beneficios a ambos países. Al hablar del papel que desempeñan los países europeos, “reiteró que Rusia no tiene ningún plan agresivo contra Europa, señalando que los mitos sobre la ‘amenaza rusa’ sólo sirven a los europeos como pretexto para aumentar sus gastos militares y seguir apoyando a Ucrania”.



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