• Hermosillo, Sonora, México a 2026-05-31  |  Año 29 No. 11    

Fiebre mundialista para enfriar la crisis sanitaria


Nota publicada: 2026-05-31

Fiebre mundialista para enfriar la crisis sanitaria.

 

La Semana Nacional de Salud Pública 2026 está en marcha y ha decidido curar nuestros males a base de balones de fútbol y buenas intenciones. Del 23 al 30 de mayo de 2026, el país se viste de gala sanitaria bajo el lema "La salud nos une, es nuestro derecho”.

 

En un giro brillante de mercadotecnia, las autoridades decidieron que la mejor manera de potenciar el bienestar este año era vincular la campaña con el "Mundial Social", aprovechando la fiebre de la Copa Mundial de la FIFA para llevar el espíritu deportivo a cada rincón. Porque, claro, qué mejor analgésico para el desabasto crónico de medicamentos que un buen regate o imaginarse metiendo un gol en el estadio Azteca mientras esperas cuatro horas por un paracetamol. Si algo sabe hacer bien nuestra burocracia actual, es romper récords en el papel. El año pasado, la Semana Nacional de Salud Pública 2025 superó con creces sus expectativas. Se planearon 20 millones de personas atendidas y se alcanzó la histórica cifra de 26.2 millones (un asombroso 131% de cobertura poblacional). Claro que hubo actividades al por mayor, de las 30 mil actividades agendadas se realizaron más de 35 mil. Un éxito por donde lo veamos. Entre esas millones de acciones se contaron cientos de miles de vacunas aplicadas contra el sarampión y el VPH. Para este 2026, el desafío no es menor, mantener el entusiasmo masivo, promover la vacunación, controlar enfermedades crónicas y, de paso, meter el "autocuidado" en la cabeza de una población que a veces no encuentra ni gasas en su clínica local. El verdadero arte de estas jornadas radica en la desconexión mística entre los indicadores y la experiencia del usuario. Las carencias estructurales siguen ahí, firmes como un roble. Nos aplauden por dar pláticas sobre diabetes e hipertensión mientras los laboratorios de los centros de salud operan a medias o los pacientes tienen que comprar sus propias jeringas. Se celebra el cumplimiento de metas de "promoción" (que a menudo significa repartir trípticos que terminarán como bolsas para la basura), pero el sistema sigue sufriendo para garantizar la atención médica diaria posterior a que se acaba la semana de fiesta. Es fantástico que la Secretaría de Salud nos invite a activarnos, a vacunarnos y a cuidar el agua. De verdad lo es. La prevención es la única salida viable para un presupuesto público que no aguanta más infartos ni diálisis. Sin embargo, no deja de ser tierno que pretendan resolver con balones de fútbol y lemas inspiradores lo que no han podido solucionar con infraestructura, salarios dignos para el personal médico y cadenas de suministro eficientes. Acuda a su clínica esta semana, vacune a sus hijos, aproveche los servicios gratuitos y tómese la presión. Eso sí, si le toca activarse físicamente con la temática del Mundial, hágalo con ganas: el ejercicio le vendrá de maravilla para entrenar la paciencia que necesitará cuando intente surtir su próxima receta médica regular.

 

En conclusión, la Semana Nacional de Salud Pública 2026 nos demuestra, una vez más, que nuestro sistema sanitario es un campeón indiscutible en la cancha del entusiasmo y las estadísticas alegres. Cumplir metas de vacunación y activar a la comunidad a ritmo de gol es un avance innegable que debe aplaudirse, pero tapar las grietas del desabasto crónico y la falta de infraestructura con balones de fútbol es una jugada de fantasía que ya no engaña a nadie. Si el gobierno aspira a que la salud sea realmente un derecho y no un eslogan de temporada, el verdadero partido se debe jugar en las farmacias llenas, los hospitales equipados y las citas médicas sin meses de espera; de lo contrario, seguiremos celebrando campeonatos de papel mientras los pacientes juegan tiempos extras para salvar sus vidas.

Dr. César Álvarez Pacheco

[email protected]

@cesar_alvarezp

Huatabampo, Sonora



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