• Hermosillo, Sonora, México a     |  Año 24 No. 724    

Por buenas intenciones no paramos pero...¿avanzamos.

Azalea Lizárraga / azaleal@prodigy.net.mx




Nota publicada: 2019-02-07

Cuando escucho que un determinado año se instituye para hacer honor a un lema como, en este caso, “2019:  Año del combate a la corrupción”, me surge la inquietud de que si después del mismo, se convertirá en una anécdota que pasara al baúl de los recuerdos. 

En este caso especial, primer año de la cuarta transformación en todos los niveles de gobierno y los poderes que lo complementan, legislativo y judicial, esta frase adquiere un significado especial que, de hecho, debería ser el sello distintivo y permanente que se deje sentir en todos los aspectos de las acciones de gobierno y que esperamos sea corolario de tiempos mejores para todos. Como argumentaron los diputados locales, que sea también un recordatorio de que en nuestro estado no tiene cabida la corrupción.  

Y es que este significativo lema fue seleccionado por el Congreso local para  ser utilizado  en toda la correspondencia oficial de nuestro estado durante este año, pero que los ciudadanos esperamos se deje sentir más allá de las limitaciones cronológicas que ello implica, para que se convierta paulatinamente en el tatuaje de todo funcionario, servidor público o representante popular durante el ejercicio de sus funciones como tal.

Una acción que de seguro permeará, tarde que temprano, en otras esferas de nuestra vida cotidiana, independientemente si somos empresarios, periodistas, académicos o amas de casa, porque si de algo estamos seguros es que ni los “maistros de la cuchara” se escapan de su encanto.

Nuestros ilustres diputados volvieron a resumir actividades en un contexto de pronunciamientos por el 102 Aniversario de la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; un histórico y emblemático documento tan remendado y manoseado que ha perdido la esencia para la cual fue escrito.  

Salvo el Acuerdo logrado para realizar el Primer Parlamento de mujeres, que argumentan servirá para cumplir de mejor forma con la obligación legislativa de “impulsar leyes aplicables y políticas ciertas para proteger el derecho a la mujer, y buscar su empoderamiento en la sociedad actual”, fue una sesión para que los representantes de las fracciones parlamentarias subieran al podium para delinear lo que ellos consideran pudiera ser su agenda legislativa para el próximo periodo de sesiones ordinarias. Eso es, si no se pierden en pleitos y elucubraciones que no llevan a nada.

Morena, partido mayoritario en el Congreso, estableció que en su agenda trabajarán con propuestas de orden constitucional, reformas legislativas de códigos, prácticas administrativas y revisión del gasto público en todos los niveles y poderes que les compete, sin dejar de lado los puntos torales que su partido maneja de siempre, legislar por los derechos de los pueblos y comunidades indígenas, adultos mayores y poblaciones desprotegidas.
 
De hecho, la atención y los derechos de grupos vulnerables, son temas que están en la agenda de todos los grupos parlamentarios pero siempre quedan como letra muerta que no se lleva a la práctica ya que, por lo general, no se les asignan recursos para ello. Esperemos esta legislatura avance en cerrar estos hoyos negros.
 


Era lógico esperar que en la agenda del Partido Encuentro Social, estuviera el legislar por el respeto a la vida y la defensa de la familia. Temas que sin lugar a duda darán mucho de que hablar en los próximos meses, habida cuenta los posicionamientos que respecto del aborto y matrimonios igualitarios tienen sus más fuertes aliados de Morena a nivel nacional. 

Por supuesto que los priistas le apuestan a legislar para consolidar la megaregión Sonora-Arizona y la zona económica del Río Sonora como piedras angulares del desarrollo socio-económico y competitividad del estado, sin dejar de lado los temas educativos, salud y seguridad, piedritas en el zapato  de todo gobierno. 

La agenda de partidos como el PT y Nueva Alianza es diversa, con  temas como salud, educación, medio ambiente,  seguridad social, derechos humanos e inversión pública, entre otros, pero sobre todo, exigir mejores condiciones de vida para los sonorenses y sin polarización de la sociedad para lograrlo. Ese sí que será el mayor reto.

Y aunque la legisladora de Movimiento Ciudadano ha sido de las más enfáticas en legislar sobre austeridad, además de insistir en analizar el  Sistema Estatal Anticorrupción, por lo pronto, los panistas  también le entran al combate a la corrupción, e iniciaron con el análisis del actuar y normatividad del propio Congreso para que éste sea más eficiente y de cara a la ciudadanía. De inicio y para probar que van en serio en esto de la austeridad legislativa,  renunciaron como grupo a “los privilegios”  que les otorga el Congreso.  Habrá que ver qué otras fracciones se suman a ello. 

Ya encarrerados, dicen los panistas que le entrarán también a analizar el sistema electoral que no solo ha perdido credibilidad, según palabras de su coordinador parlamentario, sino que es caro e ineficiente, agregaríamos nosotros. 

Hecho esto, cabe esperar que los diputados de todos los colores se tomen en serio su papel como legisladores y empiecen a estrenarse, no en pronunciamientos de corte proselitista-partidista que les permitan atraer simpatizantes o incendiar las pasiones del respetable que acude a las sesiones del congreso, si no que se aboquen a trabajar en actividades legislativas que, directa o indirectamente, incidan en el bienestar de sus representados. ¿Será mucho pedir?


 
 




Más información en esta sección ..

Opiniones