Nota publicada: 2026-03-02
Beirut. La guerra en Medio Oriente desencadenada por ataques de Israel y Estados Unidos a Irán se extendió este lunes, con un nuevo frente en Líbano, en represalia por disparos de Hezbollah, y el impacto de un dron en una base británica en Chipre.
La república islámica contraatacó desde el sábado tomando como blanco las bases militares estadunidenses y el territorio israelí. Pero su lluvia de misiles alcanzó asimismo a infraestructuras civiles, como edificios de viviendas, hoteles, refinerías, puertos y aeropuertos en varias monarquías del Golfo consideradas un remanso de paz en Medio Oriente.
La guerra ha provocado asimismo el caos aéreo con cientos de vuelos cancelados y dejó el estratégico estrecho de Ormuz prácticamente paralizado, además de disparar los precios del petróleo y del gas.
Pese a los ultimátums del presidente estadunidense, Donald Trump, la Guardia de la Revolución, el ejército ideológico iraní, anunció este lunes haber atacado 500 objetivos estadunidenses e israelíes. Entre ellos se incluyen las oficinas del primer ministro israelí y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, y el cuartel general del comandante de las fuerzas aéreas.