Nota publicada: 2026-01-07
Jerusalén. Los niños palestinos se arriesgan a recibir un disparo de francotiradores israelíes al asistir a clases en escuelas improvisadas en tiendas de campaña, dentro de la peligrosa “zona amarilla”, cerca de posiciones de Tel Aviv en Gaza, informó ayer Al Jazeera.
Tulin, de siete años, se prepara para su primer día de escuela en dos años. Para la mayoría de los niños gazatíes éste sería un momento emocionante. Para esta pequeña y su madre se trata de un capítulo de terror. La implacable guerra israelí destruyó la gran mayoría de la infraestructura educativa de Gaza, por lo que las familias improvisaron escuelas en una peligrosa proximidad a las fuerzas israelíes, en un área demarcada por Tel Aviv como la “zona amarilla”, en el oeste de la línea de separación.
“Mientras mi hija llega a la escuela honestamente camino con el corazón en la mano”, declaró la madre de Tulin al corresponsal de Al Jazeera. “Muchas veces me encuentro siguiéndola sin querer hasta que llega al salón. Siento que hay algo (peligroso), pero quiero que aprenda”, resalta.
Tulin admite que la aterran los espacios abiertos. “Cuando voy a la escuela tengo miedo de los disparos. No hay una pared donde esconderme para que no nos alcancen los bombardeos ni las balas perdidas”.
Dentro de las tiendas, la protección es inexistente. Las paredes de lona no detienen las balas, pero los estudiantes permanecen sentados en el suelo, decididos a aprender.
“Cuando empieza el tiroteo, les decimos a los niños: ‘a dormir’. Se me pone la piel de gallina, rezo para que no haya heridos. Los dejamos tirados en el suelo hasta que terminan los disparos”, narra la maestra.
Ayer continuaron los ataques israelíes en el sur del enclave, donde al menos un palestino fue asesinado en la ciudad de Jan Younis, a pesar del alto el fuego entre Israel y Hamas, en vigor desde octubre tras el acuerdo propuesto por Estados Unidos.
Van 422 abatidos durante la tregua
Las autoridades de Gaza elevaron a 71 mil 388 los muertos y 171 mil 269 los heridos por la ofensiva de Tel Aviv tras los ataques del 7 de octubre de 2023, incluidos 422 fallecidos durante el alto el fuego. Ocho mil personas continúan desaparecidas bajo los escombros.
La asociación de Prensa Extranjera condenó la decisión de Tel Aviv de prolongar el veto a la entrada de periodistas a Gaza que, aseguraron, viola la libertad de expresión en el territorio, bajo el argumento de que existen riesgos de seguridad en la franja, pese a la vigencia de la tregua.
En Cisjordania reocupada, siete palestinos murieron anoche asfixiados por gases lacrimógenos durante una redada de las fuerzas israelíes en la ciudad de Aqaba, cerca de Tubas, mientras en la Universidad de Birzeit, en Ramallah, dispararon munición real para dispersar a los estudiantes durante una protesta y la proyección de una película. Al menos tres resultaron heridos
Por otra parte, Tel Aviv anunció medidas de vigilancia con pulseras electrónicas para “atajar la violencia cometida por colonos israelíes contra palestinos”, que serán impuestas a integrantes de ambas poblaciones que sean violentos.
En tanto, un joven israelí murió y tres resultaron heridos cuando un autobús embistió a manifestantes haredíes en Jerusalén, quienes protestaban contra la eliminación de la exención del servicio militar para los judíos ultraortodoxos.