Nota publicada: 2026-01-12
La Habana. El presidente cubano Miguel Díaz-Canel desmintió el lunes algún tipo de conversaciones con Estados Unidos luego de que el mandatario norteamericano advirtiera que era mejor para la isla avenirse a pactar “antes de que sea tarde”.
“No existen conversaciones con el gobierno de Estados Unidos, salvo contactos técnicos en el ámbito migratorio”, escribió Díaz-Canel en su cuenta de X.
Agregó que “siempre hemos tenido disposición a sostener un diálogo serio y responsable con los distintos gobiernos de Estados Unidos, incluido el actual, sobre bases de igualdad soberana, respeto mutuo, principios de Derecho Internacional, beneficio recíproco"... Sin injerencia en asuntos internos y con pleno respeto a nuestra independencia”.
La víspera Trump aseguró que era mejor para isla pactar con Washington toda vez que ya no recibirá petróleo venezolano, al tiempo que sugirió que sería una buena idea que su secretario de Estado, Marco Rubio, fuera presidente de la isla.
Rubio, nacido de padres cubanos emigrados a Estados Unidos en los años 50 antes del triunfo de la revolución, no ha visitado jamás la isla.
“Existen acuerdos migratorios bilaterales en vigor que Cuba cumple escrupulosamente. Como demuestra la historia, las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, para que avancen, deben basarse en el Derecho Internacional en vez de en la hostilidad, la amenaza y la coerción económica”, agregó Díaz-Canel en su mensaje el lunes.
Cuba atraviesa una dura crisis causada por la paralización durante la pandemia de COVID-19 y las sanciones de Estados Unidos que se incrementaron radicalmente a partir del primer gobierno de Trump para presionar por un cambio de modelo político.
Según un reporte ante Naciones Unidas, Cuba perdió unos 7.500 millones de dólares desde febrero de 2024, una cifra dramática para una isla cuyos ingresos por turismo en su mejor momento de la década pasada llegaban a unos tres mil millones de dólares anuales.
La crisis produjo además una gran ola migratoria, sobre todo hacia Estados Unidos –adonde los cubanos tienen prebendas migratorias como exiliados que ahora se han visto limitadas-- , antes de que el propio Trump cerrara las fronteras.
Los comentarios de Díaz-Canel y Trump se publicaron luego de que Estados Unidos capturara la semana pasada al presidente venezolano Nicolás Maduro, un fuerte aliado político y comercial de la isla y quien vende a la nación caribeña parte del crudo que necesita para su economía y la generación eléctrica.
El gobierno cubano ha informado que 32 de sus militares murieron durante la operación estadunidense que capturó a Maduro. El personal de las dos principales agencias de seguridad de Cuba se encontraba en Caracas como parte de un acuerdo entre Cuba y Venezuela.